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Masaje Prostático

Masaje Prostático

La próstata es una glándula exclusivamente masculina que se encuentra bajo la vejiga y que se encargada de segregar parte del fluido seminal, también cumpliendo una función protectora, combatiendo posibles infecciones. Esta zona es realmente erógena para el hombre y la responsable de poder provocar muy buenos momentos de placer.
La sensación que se puede experimentar con el masaje prostático, también viene ligado a otra zona muy erógena para los hombres: el perineo, región que se encuentra entre los genitales y ano. Es una zona muy sensible y que reacciona fácilmente frente a diferentes estímulos, y suele provocar mucha satisfacción.
El masaje prostático puede ser usado como terapia medicinal en algunos casos y como práctica sexual, y se suele incluir también en el conjunto de un masaje Tantra, ya que la estimulación de esta zona multiplica el placer muchísimo, aumentando así la producción energética rápidamente, y esto mediante unos sencillos pasos.
Lo que que está claro es que es una zona altamente sensible y abierta a sentir placer y, si se estimula correctamente, puede llegar a provocar un orgasmo sin necesidad de estimulación genital.
Hay que tener en cuenta, antes de empezar con el masaje, que la adecuada higiene es fundamental, -al igual que en cualquier práctica anal y sexual en general-, ya que te hará sentir mucho más cómodo, y la sensación será más placentera y relajada.

En segundo lugar, también es algo básico el lubricar bien la zona para que no sea doloroso, ya sea con un buen lubricante o con saliva si no, y así podéis probar además el inmenso placer y el morbo que otorga el llamado beso negro, que es la práctica de sexo oral en la zona del ano.

Para el masaje prostático se puede usar uno o dos dedos con un guante de látex, por ejemplo, ya que resbalan mucho mejor y además no deberemos preocuparnos por si se clavan las uñas.
Una buena postura que favorece el acceso es la del perrito o, lo que es lo mismo, a 4 patas, ya que sitúa a la próstata en una zona de fácil acceso por la manera en que entran los dedos o un juguete.

 

Teniendo en cuenta estos consejos, estaríamos ya listos para comenzar con el masaje en sí:
Empezamos por simplemente introducir el dedo para acostumbrar el ano (en caso de que no esté acostumbrado ya), y una vez se ajuste bien, introduciremos los dedos con una ligera curvatura hacia abajo, no es necesario para ello que sean muy largo, lo importante es la posición en la que entren.
Con la yema de los dedos masajearemos de manera suave la próstata, es muy importante no presionar de forma excesiva ya que podría resultar peligroso.
Hay que destacar que para este tipo de práctica también existen juguetes especiales para ello, que simulan la forma de los dedos para masajear la próstata. Incluso algunos también incorporan un estimulador del perineo muy placentero. Lo primordial es, como siempre, dejar de lado los prejuicios, tenemos que aprender a disfrutar de nuestro cuerpo y saber explotar las zonas más placenteras. Haced acopio de un buen número de posturas del Kamasutra, para no caer en la rutina, e incluid técnicas como ésta para que la calidad de vuestros encuentros sexuales se eleve a la máxima potencia.
En este caso hay que tener muy claro que hay que deshacerse de los típicos prejuicios que tienen los hombres, sobre que la estimulación anal es solo para gays. Por culpa de pensamientos así muchos hombres no experimentan el placer del masaje prostático, y una vez más os digo que no olvidéis que existe la estimulación mucho más allá del pene, ya que ésta os puede abrir la puerta a un desconocido mundo de sensaciones que estaréis encantados de haber cruzado una vez lo hayáis conocido y que os proporcionarán un final feliz una y otra vez.