Control sobre las erecciones

Control sobre las erecciones

Una de las herramientas más importantes para llevar a cabo los rituales más simples y complejos del tántra es sin lugar a dudas la erección, y para esto se necesita un control absoluto sobre el cuerpo, especialmente en la región del miembro masculino, el cual debe estar duro durante horas.

El lingam, como se le conoce en términos tántricos, puede estar erecto durante horas sin perjudicar al portador, sin embargo se necesita mucha práctica para dominar por tanto tiempo un musculo del cuerpo sin cansarse. Todas las erecciones provienen de una estimulación cerebral previa, gracias a impulsos nerviosos producidos por la excitación de un determinado momento; pero también existen erecciones naturales, como la matinal, que sucede cuando la vejiga está llena. Por eso mismo una erección puede ser obtenida uniendo esas dos formas de erección.

Cuando sucede una erección, el miembro retiene la sangre gracias a una contracción por parte de músculos, de esta manera la erección se mantiene durante varios minutos hasta que dichos músculos se relajan y dejan fluir la sangre, dejando el pene flácido. Es aquí donde entran los ejercicios que debemos realizar para fortalecer dichos músculos, precisamente tres: los transversos del perineo, los bulbos esponjosos y el compresor de la uretra.

Realizando ejercicios de tántra diariamente estos músculos se tonifican y fortalecen consiguiendo control sobre las erecciones, aumentando el tiempo de erección por mucho más tiempo, consiguiendo control sobre las erecciones. Estos ejercicios se llaman “Mula Bandha”, y se pueden realizar en cualquier sitio y momento. La posición puede ser de pie, sentado, acostado, o incluso cabeza abajo. Con la práctica comenzaremos a sentir los músculos por partes separadas, aunque en el principio será como un gran bloque muscular. La zona en cuestión es el ano, presionando delicadamente podremos notar que el miembro comienza a endurecerse. Otra forma de practicar es cuando se va al baño, intentando orinar y defecar por separado, evitando hacerlo a la vez. Estos músculos regulan la uretra y dominan la eyaculación, por lo que controlarlos da ventajas únicas.