Posturas del Kama Sutra II: La abeja

Hoy seguimos con las posturas más eróticas para hacer el amor inspiradas por el gran libro del sexo por excelencia, el Kama Sutra. En este caso os presentamos la postura de La abeja, y su variante “El vuelo de la abeja” o Bhramara en sánscrito.

En ella, el hombre debe estar recostado sobre su espalda, cómodamente sobre una superficie lisa, ni muy dura ni muy blanda a poder ser, y con las piernas estiradas. La mujer se sentará sobre él de cuclillas –con las piernas hacia delante- introduciendo el pene en la vagina y apoyándose hacia atrás sobre las manos, o bien poniéndolas sobre el abdomen de él. La mujer empezará a mover la cintura de manera circular, controlando totalmente la velocidad y profundidad de penetración. Las piernas pueden ir variando de posición al gusto: primero flexionadas y cerradas, luego abiertas y luego incluso estiradas también.  Con las piernas cerradas conseguirás que los músculos vaginales ciñan más el pene, y con ellas abiertas exponiendo los genitales será un festín visual para el hombre, y ambas cosas lo excitarán enormemente.

Ésta es una postura con la que fácilmente se puede llegar a cotas de excitación impresionantes ya que es extremadamente placentera para ambos. La penetración es muy profunda y el movimiento circular consigue que todas las paredes de la vagina y el punto G reciban una buena estimulación, al igual que el glande. El hombre puede aprovechar también para estimular el clítoris de su pareja, multiplicando todavía más el gozo.

Una variante sería modificar el tipo de movimiento, que esta vez sería de arriba abajo en vez de circular, con las piernas de ella en cuclillas  igualmente y él ayudando a la elevación de la pareja impulsando el movimiento con sus manos, que agarrarán las caderas o glúteos de ella. Esta posición sería ya “El vuelo de la abeja”