Sexo tántrico

El tantra es una de las tres escuelas del hinduísmo – aparte del shivaísmo y el vaishnavismo- que nace aproximadamente en el siglo VI AC. Esta doctrina, conocida como “la vía rápida”, recoge las enseñanzas del tantra que se basan en la fuerza creadora del ser humano en búsqueda de la iluminación.

El Tantra es la expansión de los sentidos, ser total y estar presente. Esta no es una religión ni un dogma, es una actitud hacia la existencia que surge la meditación aplicando el concepto de “no mente, no tiempo” como un acceso donde se toca la eternidad. Todas nuestras células son sexuales donde la polaridad del sexo masculino y femenino se encuentra. Esto va mucho mas allá de una técnica, porque es en el sexo donde nos entregamos sin la urgencia de un orgasmo. El sexo tántrico es en si la meditación y amor a través de este.

Desde el tantra encontramos al otro como un espejo de nuestro interior. El sexo tántrico es un encuentro con el amante externo acercándonos al amante interior, no se mendiga el sentimiento del otro sino que se comparte.

Por otra parte, las demás religiones, por ejemplo, aplauden el celibato. En el tantra no pasa esto, es el único camino que incluye el cuerpo, es la puerta de entrada para trascenderlo, sin apego y sin repulsión. Incluso el yoga te habla del celibato, acá en cambio te hablamos de una búsqueda de totalidad.